Psicología Infantojuvenil en Rubí
Acompañamiento psicológico para niños, niñas y adolescentes. Un espacio seguro donde aprender a gestionar las emociones, las dificultades escolares y los retos propios de cada etapa evolutiva.
¿Cuándo hay que buscar ayuda profesional?
Los niños y los adolescentes no siempre saben poner palabras a lo que les pasa. Cambios de comportamiento, dificultades en la escuela, preocupación excesiva o tristeza persistente son señales que vale la pena atender. Intervenir a tiempo marca una diferencia real en el desarrollo.
Motivos de consulta más frecuentes
Ansiedad y miedos
Miedos excesivos, fobias, ansiedad por separación, ataques de angustia y preocupación crónica que interfieren en el día a día.
Problemas de conducta
Desobediencia persistente, agresividad, rabietas o dificultades para respetar normas en casa y en la escuela.
TDAH y dificultades de atención
Problemas de concentración, impulsividad, hiperactividad y sus repercusiones en el rendimiento escolar y en las relaciones.
TEA — Trastorno del Espectro Autista
Acompañamiento psicológico y orientación a las familias para potenciar las habilidades y mejorar la calidad de vida.
Estado de ánimo y tristeza
Tristeza, desmotivación, baja autoestima, autolesiones o pensamientos negativos recurrentes en niños y adolescentes.
Dificultades escolares
Fracaso escolar, dislexia, discalculia y otras dificultades de aprendizaje que afectan al rendimiento académico.
Cómo trabajamos
La primera visita es un encuentro de exploración y confianza. El objetivo es comprender la situación desde todas las perspectivas: la del niño o adolescente, la de la familia y, cuando hace falta, la de la escuela. A partir de ahí diseñamos un plan de trabajo individualizado con técnicas adaptadas a la edad y a las necesidades de cada caso.
Trabajamos con enfoques basados en la evidencia: terapia cognitivo-conductual adaptada a la infancia, técnicas de regulación emocional, juego terapéutico con niños pequeños y, cuando es útil, orientación y apoyo a los padres como parte del proceso.
La familia, parte del proceso
En psicología infantojuvenil, los padres y tutores no esperan en la sala de espera. Participan activamente. Las sesiones de seguimiento familiar permiten trasladar las herramientas trabajadas a la vida cotidiana y consolidar los cambios en casa.